Probablemente más de alguna vez nos hemos relacionados con niño o niñas agresivos en nuestro círculo más cercano. Quizás uno de nuestros alumnos, el hijo o la hija de nuestros amigos e incluso nuestros mismos hijos o sobrinos.
Llama la atención cómo un golpe, un empujón o incluso un insulto pareciera ser la forma habitual de relacionarse de estos niños y niñas, lo que nos lleva con facilidad a creer que estamos frente a un niño naturalmente violento y muy agresivo. Pero, ¿qué se esconde tras esta agresividad?
(Leer más)
Comentarios recientes